El Desierto de Atacama es el más seco del mundo. Son 150.000 kilómetro de desierto a lo largo de la costa del Pacífico. En la cordillera de los Andes. El desierto de Atacama es un terreno árido con lagos salados y sobre todo mucha arena. Pero lo que más destaca es “La Mano”.

La Mano de Atacama

Esta escultura está ubicada a 75 kilómetros de la ciudad de Antofagasta. Se construyó hace 25 años porque el centro de industria chilena de la minería del cobre pidió al escultor Santiago Mario Irarrázabal. En marzo de 1992, la ciudad dio a conocer el resultado: cuatro dedos extendidos y un pulgar, hechos de hormigón sobre un marco de hierro.

Es una atracción para los miles de turistas que se acercan a visitar esta escultura en medio de la nada.

La mano se encuentra a una hora al sur de Antofagasta. A su alrededor no hay literalmente nada más que arena. Mires donde mires. Nada.

Muchos viajeros que toman la Ruta 5 de Chile y ven la mano la confunden con una reliquia de una civilización perdida. El único otro destino que hay cerca es el observatorio de Cerro Paranal y está a 60 millas al sur aproximadamente.

Por desgracia, debido a la ubicación, es un blanco frecuente para los vándalos armados con pintura en aerosol. Las señales que piden a los turistas que no toquen la escultura no duran mucho. Dos veces al año, la organización comunitaria de Antofagasta que comisionó la mano reúne a un grupo de empleados y voluntarios para intentar conservar La Mano en las mejores condiciones.

Esta escultura es reflejo de la esculpida una década antes en Uruguay.  Entre las dos manos es como si un gigante sostuviera toda Sudamérica.