Pamela y su esposo Ralf nos envían una nota de Venecia
Miércoles, 9 de Noviembre de 2005
La sección "Mundo" del diario El Saber se está convirtiendo en la ventana de chilenos y especialmente tomecinos, que quieren contarnos su experiencia en el extranjero y compartir con nosotros ese "mundo"
Venecia se emplaza sobre un conjunto de 118 islas muy cercanas, unidas por 160 canales. Las lagunas que se forman se ubican entre las desembocaduras de dos ríos, Po y Tagliamiento, una decisión de seguridad tomada por sus habitantes en la antigüedad para evitar las invasiones bárbaras. Pero esta determinación le depara a Venecia, según algunos, un destino sorprendente e inquietante...
Pamela nos cuenta que "aún estando allá no puedes creer que inmensos monumentos como la Plaza San Marcos pueda estar sobre agua -y son palafitos que soportan la ciudad-"
Lo que para nosotros son calles para los venecianos son canales, "todo funciona en lanchas, como por ejemplo: ambulancias, taxis, bomberos, la policía, el transporte, por nombrar algunos. En las casas el garage es para las lanchas, como normalmente se tiene para un auto, porque el nivel del agua está al nivel del primer piso" cuenta en su carta Pamela.
Y se entusiasma en el relato "todo es magia, en un estilo romántico, pero extraño a la vez. Venecia no está habilitada para los autos, ya que los caminos son muy angostos, sólo lo haces a pie, bicicleta o moto -en algunos lugares-. Los hombres que conducen las góndolas tienen buen estado fisico, porque lo necesitan para maniobrar éstas en los canales".
"Venecia es realmente grande, más de lo que imaginamos antes de conocerla, necesitas días para ver todo" dice Pamela, y agrega un dato sorpredente "la ciudad cada año baja su nivel y, según los expertos, algún día se hundirá".