Los Vikingos vistos por un tomecino en Oslo, Noruega
Martes, 25 de Octubre de 2005
Escribir algo sobre los vikingos con mirada latina es un reto para mí, estimados lectores de El Saber. Escribo entonces lo que se me venga a la mente después de haber leído en 26 años una que otra cosa sobre ellos; después de haber visitado el museo Kon-Tiki, donde también hay un moai traido de Isla de Pascua
En el museo Kon-Tiki hay restos de barcos vikingos, rutas de viajes y los cuernos de sus cascos. Comenzaron a navegar en los años 800 después de Cristo y el nombre vikingo se uso para el pueblo escandinavo navegante, que viajó a otros lugares del planeta.
Ellos viajaron para comprar, cambiar -como el sistema de trueque- y también robar. Tenían buenos barcos y botes, volvían a sus hogares sin mujeres, pero con mercancías. Tenían una diferencia importante con los patiperros chilenos ¿cuál? Vuelven sin la mujer!
Causaron miedo y temor a sus víctimas en los mares, robaron y quemaron, aunque no fueron piratas, pero combatieron con bravura a quienen los atacaban. Es decir, fueron unos brutos.
En 250 años los vikingos surcaron los mares, incluso se han encontrado restos de barcos vikingos en costas de Brasil, lo que echaría por tierra el descubrimiento de Cristóbal Colón, cosas que los españoles no desean comentar...
(Por ello algo de vikingo tendremos!!... de brutos!!)
Los jóvenes escandinavos, entre el año 800 al 1050 se enrolaron rápidamente en sus filas, recibiendo un duro entrenamiento de navegantes y guerreros. Sus mujeres y familias esperaron en tierra, cuidando sus bienes y las nuevas generaciones.
Fotos de esa época no existen, sólo dibujos y restos de sus barcos y una que otra bitácora de viaje de Ottar, Snorres o Tore Hjort, capitanes y reyes vikingos.
Ser un vikingo latino adoptado por este país, no significa ser como ellos, tal vez ser negociante y ser los pricipales promotores de productos chilenos, como el vino. Pero 26 años en Noruega dan la posibillidad de saber algo de ellos, más aún cuando en 3 años de escuela acá se aprende en parte la historia de este país.
Aunque los vikingos no se alimentaron de las longanizas de mi tierra, ni la sustancia de Chillán, lograron comer bastante carne de reno, que da fuerzas para navegar y que además es exquisita.